Decálogo del buen seguro: 10 consejos para proteger a los tuyos

 por que contratar un seguro de vida

2020 está siendo un año de retos y aprendizajes. Uno de ellos: la importancia de cuidar lo que más queremos. Porque somos lo que tenemos y lo que cuidamos: la salud, nuestra familia, nuestras aficiones e inquietudes, nuestro hogar… 

A menudo avanzamos sin pensar en posibles obstáculos. Porque, precisamente, lo que más importa también es lo que nos puede quitar el sueño.

Por qué y para qué sirve un seguro de vida

Hoy, que cada vez nos cuidamos más, tanto por fuera como por dentro —física y emocionalmente— nos preguntamos: ¿cómo protegemos aquello que más nos importa frente a las adversidades? ¿De qué forma protegemos un futuro incierto? 

Es el momento de anticiparnos y protegernos ante cualquier eventualidad.

Contratar un seguro de vida o un seguro de accidentes es una de las soluciones para protegerte a ti y a los tuyos. Lo analizamos en diez puntos: 

1. Protege lo que más te importa

Protegemos con celo nuestros datos personales, nuestra piel, nuestros enseres materiales, nuestra alimentación, pero… ¿qué pasa con nuestro futuro y el de los nuestros? Empecemos por crear conciencia de la necesidad de cuidar y proteger lo que más queremos. 

“Empecemos por crear conciencia de la necesidad de cuidar y proteger lo que más queremos”

2. Los imprevistos suceden: ¡anticípate!

Como se suele decir: ‘no pasa hasta que pasa’. Somos vulnerables, aunque se nos olvide. Si nos anticipamos salvaguardaremos los esfuerzos de ahorro e inversión ante cualquier imprevisto.

 

3. Cultiva la sensación de tranquilidad

Gestionar las emociones en momentos difíciles no es fácil. ¡Incentivemos nuestra tranquilidad! Con un profesional financiero a nuestro lado y la cobertura adecuada podemos mantener a raya posibles contratiempos que comprometan los ingresos de la unidad familiar.

 

4. ¿Sabes si estás protegido realmente? Revísalo

Se estima que en el 40,4% de las pólizas de seguros de vida el capital asegurado no supera los 18.000 euros. ¿Podría ser esta una cantidad insuficiente para cubrir las necesidades de nuestra protección y nuestra familia en caso de accidente, enfermedad o fallecimiento? ¡Es la hora de comprobarlo y ajustarlo!

“Necesitamos un seguro que cubra nuestro capital humano, el dinero que somos capaces de generar hasta nuestra jubilación”

5. Calcula el capital humano

¿Qué hace falta en realidad para estar cubiertos? Necesitamos diseñar un seguro que tenga en cuenta nuestras necesidades particulares y las de nuestro capital humano. Es decir, el dinero que somos capaces de generar hasta nuestra jubilación. Si aseguramos el capital humano, nos protegemos a nosotros y a nuestra familia.

  

6. Saca partido al principio de mutualidad
Este principio es la base de un seguro de vida. Permite que, pagando una cantidad periódica, podamos disponer de un importe muy superior en el caso que, desafortunadamente, se produzca un imprevisto que cubra el contrato. 


7. Transfiere el riesgo

Con un seguro de vida no solo cubrimos nuestro capital humano. También transferimos a terceros —una empresa aseguradora— el riesgo ante una eventualidad. Es decir, una prima periódica nos permite acercarnos a nuestras metas sin asumir daños. 

 

8. Libera recursos
Al transferir nuestro riesgo a terceros, si se produce un contratiempo, no tendremos que desinvertir nuestros activos financieros o inmobiliarios en caso de condiciones de mercado desfavorables. Con un seguro o combinación de seguros adecuados nos protegemos y encaramos nuestras inversiones para lograr nuestros objetivos futuros.


9. Déjate asesorar

Ponerse en manos de un asesor financiero es el camino para encontrar las soluciones que mejor encajan contigo. Un Family Banker que conoce a la perfección nuestra situación patrimonial, estilo de vida, expectativas y objetivos es clave para definir qué protección precisa nuestro capital humano. 

 

10. Visión de largo plazo

Igual que nuestro presente viene determinado por las decisiones que tomamos en el pasado, nuestro futuro estará marcado por aquellas que tomemos hoy. Si planificamos nuestros ahorros e inversiones a largo plazo, es coherente plantear una cobertura global de nuestro patrimonio presente y de nuestros ingresos futuros.

La protección es una de las señas de identidad de Banco Mediolanum¹ desde sus orígenes, hace casi 40 años. Un pilar fundamental para llevar a cabo la planificación financiera y de inversión. La tranquilidad de tener un futuro a salvo de imprevistos es hoy, más que nunca, pieza imprescindible para lograr más y mejor nuestras metas financieras en el mañana.

 

¹ BANCO MEDIOLANUM, S.A., con CIF A58640582, operador de banca-seguros vinculado, con la clave administrativa OV-0087

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